martes, 26 de junio de 2012

El tercer caso

En la ciudad de Iasi en el norte de Rumanía había una niña que tenía 9 años con un grave problema de esófago. Le tenían que dar la comida mediante una cánula que instalada en su estómago para darle la comida líquida. Y también se le puso otro tubo para sacar la saliva pues tenía cerrado la parte del cuello de la misma manera que estaba cerrada también la entrada del estómago. Los médicos de Rumanía aconsejaron  a la madre que ya que no podía ni comer ni respirar la dejara morir. La madre se negó y debido a ello se le hicieron estas 2 salidas para respirar y para comer. Era el año 2000, tramitamos la venida de la jovencita y después de una gran preparación, creo que era el Doctor Gil Vernet, se hizo responsable de la operación, esperando encontrar alguna parte de esófago para poder crear un camino para su curación. Pero cuando se abrió la niña, su pecho, se asustó, pues no existía ninguna parte de esófago donde crear un aparato digestivo. El médico se encerró en su despacho donde permaneció una media hora meditando qué tenía que hacer. La niña seguía durmiendo. El médico ya convencido de cuál era el siguiente paso, fue al quirófano y conectó el estómago al cuello de la niña, después, mediante un spray, fue rociando con cadmio y así durante un largo tiempo para que el estómago se fuera dilatando hasta conseguir la extensión necesaria. Esta niña, Alexandra Tudosa, actualmente está en Barcelona viviendo una vida normal.

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